Helados grido
AtrásEn la localidad de Bermejo, San Juan, existió una sucursal de Helados Grido que, como muchas otras de la marca en el país, representó un punto de encuentro y una opción accesible para disfrutar de un postre frío. Sin embargo, es fundamental señalar desde el principio que este local se encuentra cerrado de forma permanente. Aunque ya no es posible visitarlo, analizar lo que representaba esta franquicia ofrece una visión clara sobre su rol en el panorama de las heladerías en Argentina y lo que los clientes podían esperar de ella.
Grido se consolidó en Argentina como un gigante del helado a través de un modelo de negocio basado en la franquicia y la producción a gran escala. Esto le permite ofrecer un precio del helado considerablemente más bajo que el de las heladerías artesanales, un factor que sin duda fue uno de sus principales atractivos para el público de Bermejo. La estrategia de la marca siempre fue la masificación, llevando sus productos a barrios y localidades donde quizás no existían otras opciones o estas eran mucho más costosas.
El universo de productos Grido más allá del helado a granel
Uno de los puntos fuertes de la propuesta de Grido, y que seguramente estuvo disponible en su local de San Juan, es la diversificación de su oferta. Mientras muchas heladerías se centran exclusivamente en los cucuruchos y los potes, Grido expandió su catálogo para convertirse en una tienda de alimentos congelados. Esta diversificación incluye:
- Tortas heladas: Productos como la Torta Cookies and Cream o la clásica Torta Grido de tres sabores (chocolate, dulce de leche y americana) son opciones muy populares para celebraciones y cumpleaños, ofreciendo una solución práctica y económica.
- Postres individuales y bombones: La marca cuenta con una amplia gama de palitos helados, bombones escoceses, y otros postres en porciones individuales que facilitan un consumo rápido y conveniente.
- Línea Frizzio: Grido incursionó también en el mundo de los alimentos salados congelados bajo la marca Frizzio, ofreciendo pizzas y otros productos, transformando sus locales en una opción para resolver una comida completa.
- Productos de supermercado: Además, la marca ofrece potes de helado de la línea Tentación, yogur helado y otros productos envasados para llevar a casa.
Esta variedad convertía al local no solo en una heladería, sino en un punto de abastecimiento de postres y congelados para el hogar, un valor agregado significativo para los consumidores.
Los sabores: entre la tradición y la industrialización
Al hablar de los sabores de helado, Grido ofrece un abanico que cubre los gustos más tradicionales y demandados en Argentina. En cualquier sucursal es un hecho que se encontrarán múltiples variantes de Dulce de Leche (granizado, con nuez, con brownie) y Chocolate, así como cremas clásicas como Vainilla, Granizado y Tramontana. También suelen tener una selección de sabores frutales a la crema y al agua, como frutilla o limón. El sabor Frutilla a la Crema, de hecho, ha sido reportado como uno de los más vendidos de la cadena, destacando por su equilibrio entre la fruta y la base cremosa.
Aquí es donde surge la principal dicotomía de la marca. Grido no compite en el terreno del helado artesanal. Su producción es industrial, lo que implica un sabor estandarizado y, para muchos paladares exigentes, una calidad inferior en comparación con las heladerías que elaboran su producto con métodos tradicionales y materias primas frescas. Los críticos de la marca a menudo señalan que sus helados pueden tener una textura menos cremosa o un sabor menos intenso. Sin embargo, sus defensores argumentan que la relación precio-calidad es su mayor virtud, permitiendo que el consumo de helado sea más frecuente y accesible para un público más amplio.
Ventajas y desventajas de una franquicia como Grido
Puntos a favor:
- Precios competitivos: Sin duda, su mayor ventaja. El modelo de producción a gran escala permite mantener un precio del helado muy accesible, democratizando su consumo.
- Variedad de productos: La oferta va mucho más allá del helado por kilo, incluyendo tortas heladas, postres, palitos y hasta alimentos salados.
- Consistencia: Al ser una franquicia con procesos estandarizados, el cliente sabe exactamente qué esperar en términos de sabor y calidad, sin importar la sucursal que visite.
- Accesibilidad: La enorme red de sucursales, que en su momento incluyó a Bermejo, hace que sea fácil encontrar un Grido en casi cualquier lugar.
Puntos en contra:
- Calidad percibida: No se posiciona como un helado artesanal premium. Para quienes buscan una experiencia gastronómica más elaborada, con sabores complejos e ingredientes de alta gama, Grido puede no ser la primera opción.
- Experiencia en el local: La ambientación de las sucursales suele ser funcional y estandarizada, careciendo del encanto o la personalidad que pueden ofrecer las heladerías de barrio o de autor.
- El cierre definitivo: Para el caso específico de Bermejo, la mayor desventaja es su ausencia. El cierre del local eliminó una opción de postre económico y familiar para los residentes de la zona, quienes ahora deben buscar alternativas.
sobre su paso por Bermejo
La presencia de un Helados Grido en Bermejo, San Juan, seguramente cumplió un rol importante en la comunidad local. Fue una puerta de acceso a una amplia variedad de postres fríos a un costo razonable, ideal para familias, reuniones y antojos cotidianos. Su propuesta se centraba en el volumen, la conveniencia y la asequibilidad, más que en la sofisticación artesanal. Aunque la calidad de su helado genera debates entre los consumidores, su modelo de negocio exitoso demuestra que satisface una demanda real en el mercado. El cierre permanente de esta sucursal significa que los habitantes de Bermejo perdieron un punto de referencia para el postre económico, dejando un vacío que otras heladerías o comercios locales tendrán la oportunidad de llenar.